2006 fue un año crucial para EADS. Los acontecimientos que ha vivido la sociedad durante el año pasado han servido para reflexionar sobre la calidad de la supervisión de Airbus, su principal filial, y para hacer serios planteamientos sobre su gestión. Los accionistas han formulado preguntas críticas, igual que lo han hecho otras partes interesadas, así como los observadores de diferentes áreas de la sociedad.
Los síntomas eran evidentes: no se evaluaron debidamente datos vitales relativos a Airbus, y Airbus no consideró en toda su magnitud el programa A380, tan importante para nosotros, por lo que las carencias no fueron comunicadas con la exactitud y la puntualidad necesarias y la Compañía no se preparó a su debido tiempo para el desafío de la competencia.
Se requiere un cambio para sentar las bases de la continuidad
El gobierno corporativo de EADS ha estado establecido desde la fundación de la sociedad en el año 2000. Durante muchos años, EADS ha rebasado sus objetivos y ha superado en rendimiento a sus competidores, ha creado empleo y valor. La dirección de la sociedad ha prestado apoyo a este proceso, al tiempo que salvaguardaba características de soberanía que son un rasgo distintivo de nuestra industria, una industria esencial para nuestras economías nacionales por su positiva aportación a la tecnología, la exportación y, por supuesto, el empleo. La dirección de EADS ha sabido promover los intereses combinados de los accionistas y otras partes interesadas en la compañía.
A pesar de estos logros, el Consejo tuvo que abordar las causas originarias de las deficiencias que salieron a la luz en 2006. El Consejo ha adoptado decisiones de amplio alcance para mejorar el modelo de gobierno, entre las que cabe destacar las relativas a la gerencia de la compañía.
Siguiendo una recomendación de los accionistas estratégicos, el Consejo nombró a Louis Gallois, miembro del Consejo de EADS desde hace tiempo y asimismo director experimentado en el terreno aeroespacial, para uno de los puestos de Consejero Delegado. Junto con el otro Consejero Delegado, Thomas Enders, tiene la misión de guiar a la compañía hacia un futuro mejor.
No cabe duda de que los dos Consejeros Delegados tienen por delante muchos retos, y el Consejo en su totalidad les presta su respaldo para alcanzar el éxito, de todas las formas posibles.
Para una mayor integración y simplificación, el Consejo nombró a Louis Gallois para que actuara al mismo tiempo como Consejero Delegado de Airbus. Para apoyar al Sr. Gallois en su doble función, Hans Peter Ring, Director Financiero de EADS, fue nombrado también Director Financiero de Airbus, y Fabrice Brégier, el antiguo Consejero Delegado de Eurocopter, fue nombrado Director de Operaciones de Airbus.
Paralelamente, el Consejo encargó a una comisión compuesta por expertos, entre ellos el Director Técnico y personas ajenas a la compañía, pero familiarizadas con nuestra industria, el estudio de las causas que originaron el retraso del A380. Este trabajo ha permitido identificar las causas principales del retraso: un calendario muy apretado para el desarrollo, la certificación de tipo y los planes de incremento de la producción, así como una integración insuficiente de Airbus, lo cual reveló que el sistema anterior de cuatro compañías nacionales con responsabilidades claramente definidas no se había sustituido, de forma adecuada, por un modelo integrado que asegurara el mismo nivel de control. Por otra parte, ha habido una falta de integración de procesos y herramientas en diferentes centros de Airbus. También el alto nivel de personalización requerido por nuestros clientes tuvieron como resultado una inmensa complejidad y una lenta curva de aprendizaje.
Como consecuencia, con el pleno apoyo de la alta dirección de EADS y de todo el Consejo, la dirección de Airbus inició el programa Power8 para abordar los desafíos del mercado, sobre todo la evolución negativa del tipo de cambio del dólar respecto al euro, la caída de precios en el mercado, así como los costes más bajos en otros países en comparación con los de Airbus.
La reestructuración se hacía cada vez más apremiante a causa de las pérdidas esperadas en beneficios y tesorería, como consecuencia del retraso del A380, y la urgente necesidad de desarrollar el programa de la familia A350.
Además, se ha introducido una serie de medidas que se están aplicando escalonadamente a toda la organización de EADS para dar ímpetu al esfuerzo de integración.
El compromiso del núcleo accionarial
El Consejo ha debatido en detalle los posibles efectos de un menor dividendo en el mercado de capitales y en el programa Power8 en marcha. Dada la divergencia de posturas, el Consejo no ha podido llegar a una propuesta en común, lo que deja la decisión sobre la distribución y su cuantía a lo que propongan los accionistas componentes del free float en la Junta General Anual.
En un paso que ha propuesto el núcleo accionarial y que los mercados esperaban desde hace tiempo, los otros accionistas industriales de EADS vendieron parte de sus acciones en 2006 y a principios de 2007. Esta venta hizo que aumentara el free float y, con ello, también la ponderación de EADS en diversos índices bursátiles.
El núcleo accionarial de EADS ha demostrado su compromiso con las perspectivas a largo plazo de la compañía apoyando el lanzamiento del programa A350XWB, que promueve el liderazgo comercial y tecnológico a largo plazo de EADS.
Sabemos que EADS se enfrenta a retos difíciles; el Consejo ha puesto en marcha acciones firmes para que el Grupo los supere. Daremos todo nuestro apoyo a la dirección para que vuelva a encarrilar a EADS.
![]() Manfred Bischoff |
![]() Arnaud Lagardère |



