
Se calcula que el gasto en defensa a escala mundial ha seguido creciendo más de un 2% en 2006, a unos 1.200.000 millones de dólares5). La tasa más rápida de crecimiento se experimentó en los Estados Unidos, existiendo asimismo bolsas de expansión en Asia y Oriente Medio. El gasto en Europa se mantuvo estancado.
La petición del presidente de EE.UU. de un presupuesto total para defensa de 647.000 millones de dólares para 2008, la cifra más elevada de la historia, demuestra el enorme alcance del compromiso militar de los Estados Unidos. Aunque la mayor parte de este incremento está destinada al mantenimiento de tropas en Irak y Afganistán, también hay una parte considerable destinada a modernizar el equipamiento militar.
Inversión por soldado: Compras de
equipamiento e I+D en material (€)

Fuente: EDA (noviembre de 2006)
En cambio, el presupuesto total de defensa de Europa sigue siendo inferior a 200.000 millones de euros6), y este continente gasta mucho menos que EE.UU. en compras de equipos y en investigación y desarrollo. Hay países asiáticos, como la India, que están modernizando sus desfasadas fuerzas armadas, y los elevados precios del petróleo están dando soporte a elevados niveles de gasto en Oriente Medio.
La seguridad nacional es un mercado en crecimiento, aunque sigue siendo menor que el de defensa. En los cinco años transcurridos desde el 11S, este sector se ha expandido rápidamente, con una demanda de tecnología y servicios equiparable en los sectores público y privado. EADS calcula que las compras mundiales en seguridad nacional alcanzaron los 55.000 millones de dólares7) en 2006, cifra que representa un incremento considerable respecto a nuestra estimación de 2005.
Más soluciones para las amenazas del presente
La necesidad de reponer las plataformas anticuadas, especialmente por equipos adecuados para combatir las amenazas terroristas y de otro tipo, es el principal factor impulsor de las nuevas adquisiciones en defensa y seguridad. Esta situación está espoleando el crecimiento a largo plazo de aviones de apoyo (cisternas y transporte), aviones de misiones —incluyendo vehículos aéreos no tripulados (UAV)—, helicópteros, aviones de combate y vehículos armados ligeros que incorporan complejos equipos electrónicos para misiones.
Los clientes, tanto militares como civiles, quieren unos sistemas integrados e interoperables. La razón es que las fuerzas multinacionales trabajan juntas en el extranjero, mientras que la seguridad nacional incumbe, cada vez más, a organizaciones tanto militares como civiles. Los sistemas interoperables y conectados en red posibilitan decisiones y actuaciones prácticamente en tiempo real, basadas en un panorama operativo común. Sólo las grandes compañías de defensa y seguridad reúnen las capacidades necesarias para actuar como contratistas primarios para estos complejos sistemas.
Los métodos de compras se vuelven cada vez más innovadores. Los gobiernos están empezando a exigir unas soluciones de servicios más complejas a las empresas de defensa y seguridad en áreas que cubren desde el repostaje en vuelo hasta las comunicaciones seguras vía satélite. Para ser competitivas, las empresas tienen que proporcionar equipos y servicios de alto rendimiento, así como planes contractuales innovadores y soluciones para el ciclo de vida completo.
Se prevén más consolidaciones
Tanto el paso a sistemas integrados como los nuevos métodos de compras están promoviendo la consolidación. Durante varios años, el tamaño se ha estado volviendo más importante, y las empresas de defensa han buscado oportunidades para preparar y llenar sus carteras. También han estudiado compras en nuevos mercados regionales a fin de conseguir acceso al mercado. En especial, se prevé actividad de adquisiciones en el Reino Unido, el mayor mercado de defensa de Europa, a raíz de un cambio hacia una mayor focalización en desarrollo y retención de capacidades nacionales.
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5) |
Teal Group. |
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6) |
Agencia Europea de Defensa, diciembre de 2006. |
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7) |
Civitas, noviembre de 2006. |
