Airbus puso en marcha en 2007 un programa de investigación a largo plazo sobre la viabilidad de combustibles alternativos, tratando de evaluar las ventajas y los retos potenciales de estos combustibles. El objetivo de la Compañía en última instancia es crear una industria de la aviación neutral en cuanto a emisiones de carbono.
La investigación se está centrando en los modos de reducir las emisiones de CO2 y otros gases nocivos. También se harán estudios específicos sobre las ventajas operativas para las líneas aéreas, tales como mayor rango de carga útil, menor consumo de combustible y mayor durabilidad de los motores.
Por ahora, Airbus se está concentrando en los combustibles alternativos que están disponibles hoy en día en cantidades suficientes para constituir una mejora práctica a medio plazo. Pero Airbus espera que a comienzos del próximo decenio se identifiquen otras alternativas. Deberían incluir biocombustibles y combinaciones de biocombustibles de segunda generación, creados a partir de un tipo de biomasa que no compita en ganar terrenos o agua a las cosechas destinadas a la alimentación, ni tampoco con colectores naturales de carbono como los bosques pluviales.
De momento, el combustible gas-a-líquido (GTL), una tecnología que transforma el gas natural en keroseno líquido, es la alternativa más práctica. Sus propiedades son similares a las del combustible convencional de los aviones, por lo que puede sustituir inmediatamente al keroseno actual y se puede usar en los motores de los aviones actuales. Presenta unas características atractivas para la calidad del aire, así como ventajas en cuanto al consumo de combustible, y podría estar disponible en ubicaciones apropiadas.
Otras alternativas son el combustible semisintético SASOL (producido en Sudáfrica y usado en aviones de Airbus desde 1999) y los combustibles criogénicos, tales como el hidrógeno líquido, que sólo son estables a temperaturas muy bajas.
Pasos prácticos
En el Salón Aeronáutico de Dubai de 2007, Airbus acordó estudiar la viabilidad de usar GTL. Los demás firmantes del acuerdo fueron Qatar Airways, Qatar Petroleum, Qatar Fuel Company, Rolls-Royce, Shell Internacional Petroleum Company y el Parque Científico y Tecnológico de Qatar.
Poco después, a principios de 2008, Airbus hizo un vuelo desde Filton (Reino Unido) a Toulouse (Francia) utilizando combustible GTL en uno de sus cuatro motores. Fue el primero de muchos vuelos que ensayarán la repercusión medioambiental de los combustibles alternativos.
Finalmente, podrían usarse biocombustibles de segunda generación, pero actualmente no están disponibles en cantidades comerciales. Estos biocombustibles, que usan biomasa de residuos, no tienen los inconvenientes de los biocombustibles de primera generación. En especial, no compiten con las cosechas de productos alimentarios por el terreno y el agua.


